Estoy un poco enfadado con los Reyes Magos. Quedan 21 días para que se cumpla el plazo que les dí el año pasado para recibir mi regalo; el único regalo que les pedí.
Les dí 365 días y ni por esas, o están esperando al último momento, o me parece que me la han jugado bien. Así que como estoy un poco mosqueado con ellos este año he decidido no escribirles la carta. Que se jodan, este año me buscaré yo la vida.
Abran sus cuadernos y escriban lo que voy a dictarles. Tienen 10 minutos para resolver las dos preguntas y sí, pueden usar su calculadora. Les aviso: el ejercicio contará para la nota final.
“A” acaba de descubrir a “B”.
“B” no tiene ni puñetera idea de quién es “A”.
“A” no sabe si en la vida de “B” existe “C”.
¿Qué probabilidad tiene “A” de conocer a “B” ?
Y si se diera esa opción, ¿qué probabilidad de que funcione?
Me gusta ser un poquito “Amelié”, la joven que trataba de, con pequeños detalles, alegrar un poquito la vida de las personas que le rodeaban.
Lo primero que metí en su buzón fueron un par de Coulants de Chocolate que había cocinado. Al poco tiempo la vecina agradecida me regaló todo un kit de merchandising farmacológico: bolígrafos, rotuladores, libretas…
Hoy antes de ir a trabajar y a las puertas de la navidad he dejado en su buzón tres reyes magos de chocolate con una nota: “Tres apuestos e interesantes señores para tres jovencitas guapas”. Cuando volví del curro en mi buzón (que nunca cerramos con llave) había tres diademas con cuernos de reno y cascabeles y como unas seis docenas de… huevos de chocolate!!! Bieeennn!!!
A veces es el destino quién te lleva a un lugar en concreto en una fecha señalada. A veces es el destino el que te hace conocer a unas personas. Nostros llegamos a Urgencias cada uno en un momento, yo en un periodo de mi vida fundamental para crecer, y allí nos encontramos. El trabajo unió a personas muy distintas a los ojos de los demás pero demasiado iguales en los aspectos principales. Llegamos, nos conocimos y nos quedamos. A veces en el viaje que cada uno hace se cruza con otros de los que, afortunadamente, sabe que tardará en separarse.
Puede que no nos veamos en muchos días (pese a trabajar juntos), puede que no nos llamemos a diario, pero todos sabemos que contamos los unos con los otros para lo que sea, lo bueno y lo malo, y ponerle un poco de luz, calor y risa a cualquier esperiencia que nos ocurra. Un buen “akelarre” es la mejor manera de desahogarte, pedir consejo y endulzarte la vida.
No son todas las que están, pero están todas las que son, y brillan con luz propia aunque las bombillas llamen más la atención. Ya que este año no hemos tenido anuncio nuevo de Freixenet yo propongo a estas burbujas para que nos feliciten el Año Nuevo. ¿Les parece?
Es ya como una tradición pre – navideña más, como comprar el décimo “ganador” de la lotería de navidad, pensar los regalos que se van a hacer o organizarse las fechas navideñas entre trabajo, amigos y familia. El caso es que en vísperas de navidad aparecen por el hospital los chicos del tanatorio.
Pero esta vez no vienen a “llevarse” si no a traer; a traer unas cajas de trufas de chocolates que están… ¡¡Orgásmicas!! ¿Orgásmicas? No sé si existe ese adjetivo pero es el que mejor las describe. La pregunta es: ¿está bien alegrarse cuando los de la funeraria te las regalan?
¿Nos premian por “darles trabajo”? ¿Nos “incitan” a que ellos tengan trabajo a nuestra costa? ¿Es moralmente correcto alegrase cuando vienen con el cargamento? ¿Deberíamos rechazarlas por principio? Da igual la refexión; están cojonudas.
No vine aquí para hacer amigos pero sabes que siempre puedes contar conmigo.
Dicen de mí que soy un tanto animal, pero en el fondo soy un sentimental.
En el calor de la noche, a plena luz del día,
siempre dispuesto para alegrarte el día.
Soy hombre de bien a carta cabal y como el duque: feo, fuerte y formal.
Hoy escuchando una versión de El Canto del Loco que hace de la canción de Loquillo me he dado cuenta de una contradición: el Duque fuerte sí, formal… ya no tanto, pero ¿feo? Yo debo ser Shrek si este maromo es feo. Nunca me había parado en pensar a qué “Duque” se refiere la letra, puesto que se compuso mucho tiempo antes de que tuvieras que tener unas buenas tetas para entrer en el paraiso.
Ah, por cierto, soy un poco más “duque” desde este fin de semana, me he regalado la colonia de Victor y Lucas (porque me imagino que esos dos “zeñoritos” andaluces no se llamarán así de verdad). Y no, no he notado más miraditas picaronas por la calle, mi careto sigue siendo el de siempre (es más, me ha salido un grano) y mi voz no se ha desgarrado cual Sabina con exceso de Ducados.
Sigo siendo feo, fuerte (por no decir gordo) y… ¿formal?
- No si… si… Yo no tengo dinero para eso. Ójala pudiera…
Diálogo de la película “El Baile de La Victoria”, la película de Fernando Trueba candidata española a los Oscars. Para ver el trailer pinchar en el enlace siguiente:
Era un juego sencillo: se trataba de elegir en poco tiempo las 20 películas que más significaban para tí. Seleccionar las obras que más te habían gustado o marcado en tu vida; las que méjor hablaran de tí. Empecé con “E.T. El Extraterrestre”, una de las primeras películas que recuerdo. Luego fuí continuando la lista con los títulos que me venían a la cabeza. Ya; Veinte. Pero.. ah!! “El Jardinero Fiel”!! Y… “Big Fish” también la tengo que poner. Y “Tesis”, “El Método”… Y con lo que nos reímos en el cine con “Los Productores”, o lo que lloré con “Las 13 Rosas”. Y así, la lista de “Mis 20 Pelis”, se convirtió en cinco veces mas larga. Seguramente me habré dejado muchas y también imagino que pronto vendrán nuevas que incorporar pero aquí están las 100 (en orden aleatorio).
- ET. - Cantando Bajo la Lluvia. - Gran Torino. - American History X. – Con Faldas y a lo Loco. - El Cabo del Miedo. – Memorias de África. - King Kong. – Brokeback Mountain. - La Milla Verde. – Hable con Ella. - La Ventana Indiscreta. – El Laberinto del Fauno. - Camino. – UP. - Mamma Mia! – Lo que el Viento se Llevó. - Mistic River. – El Paciente Inglés. - La Vida de los Otros. – El Mago de Oz. – El Jardinero Fiel. – Moulin Rouge. – Grease. – Las 13 Rosas. - Big Fish. – Tesis. - El Método. – Nadie Conoce a Nadie. - Lo que la Verdad Esconde. – Bienvenido Mr. Marshall. - Buscando a Nemo. – Match Point. - La Vida es Bella. – Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios. - Tapas. – El Guardaespaldas. - La Duda. – Camino a la Perdición. - Cabaret. – Largo Domingo de Noviazgo. – El Secreto de Tus Ojos. – La Gran Familia. - Cold Mountain. – Los Chicos del Coro. - Azul Oscuro Casi Negro. – Olvídate de Mí. – La Lengua de Las Mariposas. – Belle Epoque. - Silencio Roto.
Los Goonies. - Todo Sobre mi Madre. – Bichos. - Wall-E. – La Mala Educación. - Los Productores. – 300. - Leyendas de Pasión. – La Intérprete. – Billy Elliot. – La Caja Kovak. - Australia. – La Buena Nueva. – Tienes un E-mail. – Algo Para Recordar. – Closer. – Las Normas de La Casa de La Sidra. - El Pianista. – Malditos Bastardos. - Gosht. – Un Paseo Por la Nubes. - Locos en Halabama. – Cadena Perpetua. - Pearl Harbour. – Chocolat. - Piratas del Caribe. – La Niña de Tus Ojos. - Amelie. – Mataharis. - Fuera de Carta.- Million Dollar Baby.- Slumdog Millionaire. – Celda 211. - El Apartamento. – La Lista de Schlinder. - Con la Muerte en los Talones. – Forrest Gump. - Vértigo. – Rebecca. - Indiana Jones y la Última Cruzada. – Crimen Perfecto. - Sonrisas y Lágrimas. – Mary Poppins. - Adivina Quién Viene Esta Noche. – El Silencio de Los Corderos. - Tootsie. – Drácula. - Titanic. – Big. - El Gran Dictador.
Es domingo de una tarde de otoño. Estoy de resaca pero la tarde es perfecta. Tengo el piso para mí solo. En la tele he puesto Mamma Mía!, me la he visto mil veces, pero me gusta escucharla de fondo. He preparado Coulant de chocolate. Me he comprado la Fotogramas y EL PAÍS. La tarde promete relajada y llena de pequeños placeres.
En la portada de la revista salen los jugadores de fútbol del alcorcón vestidos como galanes (o semivestidos algunos). Pero me llama más la atención otro reportaje “Ictus, Golpe a Traición”. Lo ojeo un poco por encima, veo el nombre de la autora y recuerdo que me escribió en el blog hace un tiempo dándome las gracias por haber colgado un texto suyo.
Antes de lo leo me viene a la cabeza mi abuela. Sufrió uno hará tres años y se recuperó sin problemas. Pero hace nueve meses otro me dejó sin ella; de golpe. Recuerdo una joven que fallecía esta semana también por lo mismo, nueve días después de dar a luz. Nuestro trabajo no siempre dan anécdotas divertidas. Apago la tele y me pongo cómodo para leerlo. Me emociona, me dibuja una sonrisilla de vez en cuando, pero también me llena los ojos de lágrimas. Me golpea y me deja K.O. Enhorabuena Luz.
La frase de Tonino Carotone me viene que ni al pelo. No puedo. Sé que cada vez me parezco al abuelo gruñón de UP, al Scrush del Cuento de Navidad de Dickens y si me apuras hasta al sr. Burns de los Simpsons… Pero cada día soporto menos a las parejitas enamoradas.
Esa fase en la que el uno solo tiene ojos para el otro y la vida es tierna, dulce, suave como nubecitas de algodón color rosa. Fumarse un cigarrillo a media, cruzar en rojos los semáforos, colarse juntos en el autobús o andar a saltos entre el tráfico no puede ser nada bueno.
Seguramente un psicoanalista dijera que se trata del resulado de falta de cariño, de una sucesión de amores fallidos y una espiral de endorfinas. Para mí es algo más visceral. Muchas veces, la arcada no es fingida. Eso de llamarse “churri, cariñito, pequeñín, ¡¡¡gordi!!!”, darse pellizquitos en la mejilla, abrazos interminables donde prima más el cariño que el “refrote”… no va mucho conmigo. Y (beso) estar ha- (beso) hablando con (beso) ellos y… éoo… estoy aquíii!!!
Las muestras de cariño en la intimidad y con un puntito de vergüenza ajena. Vuelvo a mis orígenes: Soy Impar (segunda entrada del blog). Además, siempre me han puesto más los tríos que las parejas.
Llegamos al ecuador de las cinco propuestas para presentarse al casting del musical. En esta, ganarán la partida quienes tengan habilidad y destreza con las pestañas postizas y los cardados abultados. Gelu implora a su hombre, arrastrada por los suelos y agarrándose a su pernera del pantalón, que no le deje sola los domingos para marcharse a ver partidos de balonpié. Tendrá bonificación quién consiga que se le escape una lagrimilla… (A ver quién supera a los frikis del video).
Por qué, por qué… los domingos por el fútbol me abandonas.
No te importa que me quede en casa sola.
No te importa.
Por qué, por qué, no me llevas al partido alguna vez.
Quizás, quizás… tú me mientes al decir que vas al fútbol.
Es seguro que lo empleas como excusa.
Es seguro.
Quizás, quizás, yo me entere alguna vez de la verdad.
Por qué, por qué… los domingos por el fútbol me abandonas.
No te importa que me quede en casa sola.
No te importa.
Por qué, por qué, no me llevas al partido alguna vez.
Quizás, quizás… tú me mientes al decir que vas al fútbol.
Es seguro que lo empleas como excusa.
Es seguro.
Quizás, quizás, yo me entere alguna vez de la verdad.
Quizás, quizás… tú me mientes al decir que vas al fútbol.
Es seguro que lo empleas como excusa.
Es seguro.
Quizás, quizás, yo me entere alguna vez de la verdad.
Ya tengo en mi poder la segunda temporada de Mad Men. No es una serie que enganche, como Perdidos, en los que nada más terminar un capítulos sientes el impulso y le necesidad de tragarte no uno, si no tres o cuatro más. No. Mad Men es distinta.
Ver un capítulo de una de las mejores series de televisión (con perdón de la ya mencionada) es como deleitarse comiendose un exquisito bombón de chocolate; un placer del que disfrutas con los cinco sentidos. Es como disfrutar de la esencia del cine en casa. Te dejas llevar, termina, y acabas extasiado como después de un enorme y brutal orgasmo. Es ahí cuando dices… con uno, es suficiente; el resto me los dosifico.
La serie está ambientada en el sector publicitario de Nueva York a principios de la década de 1960, y sigue a los ejecutivos que trabajaban en ese mundo, que vivía su época de esplendor. Todo era susceptible de ser anunciado y prácticamente valía cualquier cosa para hacerlo, siempre que fuera algo creativo y original. La reconstrucción de ese mundo es fascinante, empezando por la fotografía y la ambientación, pasada por el “filtro” del humo de los cigarrillos que todos los personajes fuman sin parar.
Seguimos con la serie de canciones para el casting del musical. La idea es que cada participante elija de entre las 5 canciones con cuál se va a presentar al casting,su mejor arma para ser seleccionado. Y no puede faltar, aunque no se trate de un musical en sí, está perdonado, pues sobre el escenarioo Rocío Jurado era una de las mejores interpretando la letra de las canciones. ¿Quién se atreve a sacar la pantera enamorada que lleva dentro y hacer un gospel repartiendo mucho amor?
Como yo te amo, como yo te amo
convéncete, convéncete, nadie te amará.
Como yo te amo, como yo te amo
olvídate, olvídate, nadie te amará,
nadie te amará, nadie porque… Yo.
Te amo con la fuerza de los mares, yo
te amo con el ímpetu del viento, yo te amo en la distancia y en el tiempo, yo
te amo con mi alma y con i sangre, yo
te amo como el niño a su mañana, yo
te amo como el hombre a sus recuerdos, yo
te amo a puro grito y en silencio, yo
te amo de una forma sobrehumana, yo
te amo en la alegría y en el llanto, yo
te amo en el peligro y en la calma, yo
te amo cuando gritas, cuando callas, yo
te amo tanto, yo, te amo tanto, yo.
Como yo te amo, como yo te amo
recuérdalo, recuérdalo,
nadie te amará, nadie te amará. Como yo te amo, como yo te amo
olvídate, olvídate,
nadie te amará, nadie te amará.
nadie porque… Yo…
Este fin de semana todos los músicos celebramos santa cecilia, cada uno a su manera. ¿Nosotros? Tocando y bailando. Y bebiendo y bailando, claro. No sé como salió el tema de esta canción pero desde el principio lo vimos claro: sería una de las canciones del casting del musical. Todos aquellos que se quieran presentar deberán hacer la prueba con alguna de las 5 canciones que próximamente se seleccionarán “interpretándolas” con todo el sentimiento del mundo mundial. ¿Alguien se anima a ponerle el acento “fgransés” a la voz a Lumiére? Prueben a hacerlo delante del espejo…
Ma chère, mademoiselle, es una gran satisfacción y un inmenso placer recibirla aquí esta noche. Y ahora le invitamos a que tome asiento y se ponga cómoda porque el salón-comedor tiene el orgullo de presentar… su cena.
¡Qué festín, qué festín! Un banquete de postín
Ahí está la servilleta, da comienzo ya el trajín.
Soupe d’oignon, canapés, especialité del chef.
Pruebe el hígado de pato y la envidiarán los platos.
El ballet, para usted: esto es Francia, Mademoiselle
y cualquiera que se precie es bailarín
Es un menú de estreno, ¡a disfrutar lo bueno!
Del festín, gran festín del postín.
Hay ragú, hay soufflé y una tarta bien flambée.
Y también las atracciones de un lujoso cabaret
Deje ya de temblar que el banquete va a empezar;
nunca hay quejas, nunca hay penas si hay cubiertos en escena.
Y es que aquí cada cual tiene un truco muy genial,
unos cantan y otros tocan el violín
Con todos a brindar y empiece a disfrutar
Del gran festín, ah por fin, ven conmigo al gran festín.
¡Qué festín, qué festín, qué festín!
Triste y deprimente es la vida de un sirviente si no tiene a un solo ser a quién servir. Ah, los viejos tiempos laboriosos uno no podía ni dormir. Plumeros y paños bajo el polvo de diez años sin poder gozar de nuestra profesión, soñando en esos tiempos que añoramos, solos y amargados, pero al fin usted ha llegado.
¡Ya está aquí, ya está aquí! ¡Qué alegría para mí!
Le planché la servilleta y hasta el vino le elegí.
Un pastel con el té, sí, querida, ya lo sé
mientras bailan estas tazas yo preparo el té con pastas.
Al hervir, qué calor, ¿una mancha? No, qué horror.
Perfección es nuestro lema hasta en Latín
Cuánto quehacer, señor, ¿pongo un terrón o dos?
¿Le gusta así? Qué festín. De postín. Qué Festín.
¡Qué festín, qué festín! Complacerla es nuestro fin.
En diez años no tuvimos comensales y ahora sí.
Esta cena será algo bueno de tomar:
entre velas y caviares serviremos mil manjares
Con el té gritará: “¡Basta ya! Voy a explotar!”
Cantaremos una nana como fin.
Y dormirá cien horas pero ahora coma
¡Qué festín, qué festín, qué festín!
¡Qué gran festín!
Cualquiera que me conozca un poco sabe que soy un enamorado del cine y de la música; dos pasiones sin las que se me haría muy difícil vivir. Y con el reciente trailer de NINE me han puesto los dientes largos, muy largos, qué le vamos a hacer.
La historia de este musical está inspirada en la película “8 y 1/2″ de Federico Fellini y es la adaptación de un éxito teatral de los 80. El director es Rob Marshall, que ya hizo antes “Chicago” y “Memorias de una Geisha” y tiene todo a su favor para tener una presencia más que notable en la próxima entrega de los Oscar.
En Venecia, Guido Contini, director de cine, atraviesa por una crisis artística y personal durante el rodaje de su última película. Mientras tanto, sopesa el papel que juegan las mujeres más importantes de su vida: su mujer (Marion Cotillard), su amante (Penélope Cruz), su musa cinematográfica (Nicole Kidman), su diseñadora de vestuario (Judi Dench), una periodista de moda (Kate Hudson), una prostituta a la que acudía cuando era joven (Stacy Ferguson) y su madre (Sofía Loren). Daniel Day Lewis será el afortunado protagonista, papel que rechazó Javier Bardem, al que acompañará tan impresionante reparto femenino, la mayoría de ellas ganadoras de un Óscar.
Ya sólo con ver el trailer (aquí)o el video con los ensayos (aquí) uno tiene ganas de que llegue el 22 de enero. Mira, un buen regalo de cumpleaños.
Cuando salió de beberse el primer café del día no pudo por más que coger el móvil y escribir a sus amigas:
“Adiós; me despido de vosotras. Antes de nochevieja probablemente haya muerto de una crisis hipertensiva, o una racha de palpitaciones malignas. ¿El motivo? Me han puesto un argentino simpático y meloso que me mira con ojos de corderito en la cafetería de debajo mi casa. Me sonríe y me canta (a mí al resto, pero eso no importa) mientras trato de concentrarme en leer las noticias del periódico. Todo eso por si todavía no tenía adicción a la cafeína, ¿sabés pibe?. Si alguna de vosotras se compra la Nespresso para navidades, y como consecuencia de la crisis despiden a este chico… juro por dios que os saco un ojo con una cucharilla de café.”
Hace unos meses encontré una noticia curiosa, de esas que te sorprenden porque te hacen pensar en un futuro no muy lejano: “Científicos estadounidenses trabajan con un fármaco experimental que borra los recuerdos”. La guardé, como suelo hacer con las cosas a las que pienso que luego puedo exprimirlas y sacarles todo el jugo. (Para leerla pinchar aquí).
Pensé que no sabía si esa pastilla sería la hostia de buena, o la perdición del ser humano. ¿Qué somos sin recuerdos? Pero por otra parte, ¿quién no quisiera borrar historias pasadas, malos momentos y sobre todo amores fallidos de esos que te destrozan el corazón?
El viernes pasado me compré el dvd de una película “Olvídate de mí”. Lo sé, un capricho, pero hacía un año de blog y… cualquier excusa es buena. Por la noche la vi, expectante, nervioso, a ratos perdido, emocionado, feliz… No puedo contar nada de la película, sólo decir que se trata de una nueva joyita dentro de mi filmoteca particular y que, a tenor de las veces que la veré, unos eurillos muy bien invertidos.
(Si alguien tenéis pensado verla unos consejos: es rara hasta que se le pilla el hilo, darle una oportunidad, y cuanto más vírgenes lleguéis, cuanto menos sepáis… mejor).
Hace exáctamente un año, el 13 de noviembre, nacía este blog. Fruto de una experiencia blogera previa surgió como la versión actual del diario de la infancia. O la eterna adolescencia. Un espacio para contar mis experiencias, aunque muchas veces solo cuente mis pensamientos, mis reflexiones, de una forma tan velada que parezca que estoy de psiquiátrico. Creedme: si la mayoría de las veces dijera la verdad y nada más que la verdad, las historias que relato perderían gran parte de su encanto.
En estos 365 días se escrito 235 entradas incluídas algunas mini-píldoras que contaron mi viaje por las islas griegas. Han sido 22.137 visitas las que ha tenido y 573 comentarios los que se animaron a dejar. Gracias por hacerlo, porque pese a que el objetivo del blog no es que sea leído por un gran número de personas, a veces es necesario que alguien te lee para seguir tecleando.
En este año he viajado; en avión tren, barco, coche, tren, bus y bici. También he viajado sin moverme de casa. He conocido a gente, unos han merecido la pena y otros no. He reído, llorado, cantado y bailado. Creo que me he desenamorado más veces de las que me he enamorado. He sufrido. Poco, porque la mayoría de las veces no merece la pena. Tuve mi momento de gloria con el cartel de san fermín. He besado sapos que no se han convertido en hermosas princesas. He trabajado, he salido, bebido y follado. He tenido resacas monumentales y he jurado dejar la bebida. Consecuencia: he mentido. Y casi todo lo habéis podido leer en este rincón. ¿Me dejo algo?
He escrito la entrada más triste, dura y amarga que nunca pensé llegar a hacer. He perdido a una de las personas que más quería en esta vida y que más me quería a mí: mi abuela. La he perdido y, en parte, me he perdido un poco yo. No hay día que no la recuerde en varias ocasiones. He llorado. Y lloro.
Gracias a las gemes, a la gente cercana y a los del hospital. También a los desconocidos que un día llegaron y decidieron quedarse. Especial ilusión me hizo conocer reciéntemente a dos de ellos: Kwak y Crispín. Y sobre todo a quienes quieren crear un club de fans (tengo mis propias fanes) y me animan a que escriba un libro que ya se encargarán de distribuir puerta por puerta. Gracias.
El otro día encontré en Público una viñeta que representaba en forma de partida de ajedrez una dificil situación: el secuestro del barco pesquero Alakrana.
Dicen que cada uno de nosotros llevamos dentro un seleccionador de futbol. Y yo digo que también un presidente del gobierno, un juez, un policía… Y cada uno tiene total libertad para opinar qué se debería hacer en momentos coplicados como éste. Todo el mundo conoce la historia: Barco atacado por piratas somalíes que piden un alto rescate. Ejército que apresa a dos de esos piratas y los trae a España. Juez que se dispone a juzgar a dichos piratas. Secuestradores que amenzan y castigan a los pescadores. Familias que piden ayuda inmediata para los suyos. Diplomáticos que tratan de solucionar el conflicto de una forma pacífica…
Me recuerda a la escena en las películas de acción en las que todo el mundo apunta con su pistola a todo el mundo y sabes que en cualquier momento alguien disparará. Y a ese alguien lo hará otro, y otro, y otro… y un fuego cruzado de proyectiles acabará casi seguro por mal camino.
Comprendo los nervios y la angustia de las familias; entiendo la tranquilidad y el silencio que piden los diplomáticos, pero no me gustaría estar en el pellejo de quienes han de tomar las decisiones. Sólo espero que todo termine pronto, y que termine bien.
En la cuna le ponían la radio encendida para que no llorara. Su primer libro fue el de TEO y su perro, y entre animales se crió. Recuerda la primera película que vió de tirón, E.T., y la llorera que se pegó aquella tarde.
Ahora sigue siendo un apasionado del cine y la información. Le gusta viajar (cuándo y dónde puede), la pasta y el chocolate, la música y los músicos. Le encanta su trabajo, levantarse tarde, y desayunar con el periódico. Suele imaginar historias para otros.
Y ahora tiene su propio BLOG.