Últimas Actualizaciones del Evento

6.- Trabajar en Navidad

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calvo
Que la suerte me acompañe

Pues sí. Me gusta la navidad. Los anuncios de Freixenet, la loteria (y su antiguo calvo), las luces, los villancicos, una excusa para cogerse un buen pedal en familia… Pero lo malo es que hay empresas que no cierran por navidad y dan vacaciones a los trabajadores. Uno de esos sitios es el hospital.

Y este año ya sabía lo que me iba a tocar, pero no pensaba que tanto. Trabajo el 23, 24, 25, 26, 27, 29, 30, 31, 1, 2, 5 y 6!!!! No es mucho. Hay que sumarle además que la mayoría de los días salgo a las diez de la noche y que el día de nochevieja trabajo hasta las 12 de la noche (el turno de ceniciento).

Así pues, que la suerte me acompañe.

5.- Azul oscuro casi negro

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azuloscuro

cartel de la peli

He visto esta película en varias ocasiones y todas me “dice” algo. Es una de las pocas películas que me hacen reflexionar cada vez que la he visto (¿cinco?). Hace poco que se la he recomendado a un amigo.

Habla cambiar las cosas que a uno le gustaría cambiar, de lanzarse, de romper escaparates en busca de cumplir pequeños sueños, pequeños sueños que significan mucho. Habla de amistad, de amor, de obligaciones, pasiones. Varias tramas que se cruzan de la forma más sutil.

Me gustan los actores del reparto. Quim Gutierrez está creible, pero los que se salen en la película son Raúl Arévalo (“el pez se llama Miguel, un nombre vulgar para un pez vulgar, como tú y como yo”) y Antonio de la Torre (“soy un yonki del amor”).

Recomendada.

PD: El amigo acabó rompiendo el escaparate.

4.- Las magdalenas

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mis magdalenas sorprenden
mis magdalenas y yo

Me encanta la cocina. Y eso no significa que sea buen cocinero, también hay que decirlo. Y el otro día me animé a preparar unas magdalenas Izzy Stevens para ver si la levadura conseguía subir no solo la masa. Me relaja cocinar. Lo malo es recoger luego todo.

La receta la encontré en internet, era sencillita aunque no era muy clara en las medidas (media taza de harina?? cuánta harina es esa?? De qué tamaño es la taza?? Taza, tacita o tazón??). No salieron como yo esperaba. La seie de distintos modelos que realicé la he llamado “Algo faltaba en la receta”:

algo-faltaba-en-la-receta

serie de magdalenas "algo faltaba en la receta"

Modelo 1.- “Engañabobitos”, puro aire y restos que no se consiguen despegar del papel. Se termina chupando el papel. Demasiada celusosa.

Modelo 2.- “Ahora entiendo por qué pone que no hay que llenar los moldes hasta el borde”, se sobran y acaban fusionándose en la bandeja unas con otras.

Modelo 3.- “Vamos pillando el truco”, doradas y sabrosas. Llevan pepitas de chocolate. Pesan más que la masa y se han quedado pegadas al papel.

Modelo 4.- “Ni te hagas ilusiones de que ha spillado el truco al horno”, morenas con un intenso cuerpo y aroma. Ideales para acompañar un café muy cargado.

Os ahorro colgar la receta. Cuando consiga alo decente ya os la pasaré. Bueno, hoy me han dicho que el gran Magdalenón que hice sí que sabía bueno.

3.- Soy impar

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¿ parejitas ?

¿ Parejitas ?

Soy impar. Hace ya algún tiempo que me he dado cuenta; a mi alrededor conviven miles de parejitas. Y yo, sólo. Como la soledad. Cosa que no me importa, ¿eh?. Lo que tenga que venir, vendrá. Pero mis amigos, muchos de ellos con pareja desde hace tiempo, han caído en la trampa del “pack”: son un conjunto indivisible. Allí donde vaya él, irá ella. Y viceversa.

Y eso, sí que no me gusta. Porque querer mucho a una persona no puede significar perder la autonomía, la singularidad de ser uno mismo. Tú tienes tiempo para tí, yo tengo tiempo para mí, y ambos tenemos tiempo para estar juntos. Y se mimetiza. Y comen lo mismo. Y visten igual. Y se llaman “cariño” con voz de gato con sobredosis de detergente. Y me entra la náusea. No chicos, chicas. No me gusta.

El apoyo más fuerte que tenía en mi lucha a favor del somos-pareja-pero-cada-uno-por-su-lado se acaba de echar un maromo. Y parece majete, pero se mimetizarán, se convertirán en un pack, y no irán cada uno por su lado. Y yo sólo. Impar.

Quizá todo sea fruto de la envidia. Quizás. Y cuando me toque a mí haga lo mismo. Quizás. Pero menos mal que aún tengo cerca alguna impar. Varios impares forman un buen (y diverso) grupo. Incluso de impares pueden salir parejas, ¿no?.

Fundemos el Club de los Impares, porque llamarlo Corazones Solitarios es muy penoso.

2.- Sara

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sara, de boda
Sara, de boda

A Sara la debí conocer en la guardería. No me acuerdo. Hemos crecido cantando juntos la tarara, abriendo puertas al ritmo del catapúm y descubriendo ¡¡bicicletas!! entre ruinas de casas. Es la que mejor entona el “yun-dos-tres-y” antes de cualquier canción.

Ha sido y es mi confidente. La complicidad con ella es máxima, no hará falta que digamos nada, solo mirarnos a los ojos y nos empezaremos a descojonar (sí, estaremos pensando alguna maldad, seguro). Una amiga que la distancia ha sabido mantener.

La mejor guía para perderse por Madrid. La periodista que un día medio país conocerá su nombre. La compañera chikilicuatre ideal, fue mi mejor única noche de eurovisión. No nos faltó nada. Incluso el paraguas que Mary Poppins nos lanzó en la Gran Vía.

Ya lo sabes, dejas huella.

(Bajo prontito)

1.- Cuéntame

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mi primer cumpleaños
mi primer cumpleaños

Son mis padres. Si los cálculos no me fallan, en esa fotografían tienen los años que yo tengo ahora. Jóvenes, felices y con un retoño de un año. Pronto vendrían dos más de golpe. Creo que les tocó vivir una época de cambios y libertades. Era lo normal, tener 26 años y una familia formada.

Saben que se perdieron también el vivir otros momentos, otras experiencias… pero estoy seguro que no cambian por nada su juventud. Los tiempos cambian, y tengo la esperanza de que cambian para mejor.

Ahora tengo su misma edad y no me imagino casado y con un crío. Me encantaría verme así pero… más adelante.