bella durmiente

164.- Princesas Caídas (3 de 7)

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bella durmiente

Basado en las fotografías “Fallen Princesses” de Dina Goldstein

Todo el mundo que vivía en la residencia de ancianos conocía la historia; ella se había pinchado el dedo mientras hilaba con una rueca a la que habían echado una maldición. Y todo el mundo de la residencia sabía que jamás se despertaría. Todos menos él. Sí, la historia del príncipe y el beso era cierta, y ella se despertó del sueño eterno, le abrazó… al poco cayó desplomada de nuevo en los brazos de su hombre.

Y hasta el día de hoy. Seguía manteniendo el cuerpo y rostro de la joven princesa, conservaba la juventud como si el tiempo se hubiera detenido en su vida pero no en la del resto. Hoy su príncipe azul sería su abuelo, un hombre pegado a una cama con la esperanza de que algún día la Bella Durmiente abriera de nuevos sus ojos azules. “Te quiero” le diría mirádola antes de que ella pudiera articular palabra. Muchas veces se lamentaba de no haberse pinchado él también con la maldita rueca, de esa forma dormirían juntos, abrazados, el sueño más largo y plácido de sus vidas.