cancer

348.- Hijasdeputa Contra el Cáncer.

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La chica mona de la izquierda es una joven canadiense que es una Hija de Puta, con perdón de su madre. La joven fué intervenida de un tumor benigno de pecho cuando se dió cuenta de que tenía una baza enorme en sus manos para conseguir muchas cosas.

La Hija de Puta fingió que tenía un cáncer mortal y que estaba siendo sometida a un tratamiento de quimioterapia. Para ello se afeitó la cabeza y las cejas y se arrancó las pestañas y se dedicó a dar pena. Por si aún quedaban corazoncitos por ablandar la enferma se tatuó en los nudillos “No Me Rendiré” mientras anunciaba que su reloj comenzaba a pararse. Y para aprovechar ese poco tiempo de vida que le quedaba creó un grupo de facebook con el que llegó a conseguir 21.000 dolares. Hasta que la pillaron.

Y yo no le voy a maldecir con un doloroso proceso terminal, para que realmente sepa qué es pasar un cáncer. Tan sólo le desearía que tuviera que gastarse todo ese dinero que ha obtenido en aspirinas para el dolor de cabeza. O mejor, en Hemorrane. Ya sabéis que no soy nada rencoroso…

171.- Princesas Caídas (6 de 7)

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rapuntzel

Basado en las fotografías “Fallen Princesses” de Dina Goldstein

Cuando la hechicera cortó las largas trenzas de la princesa para que su amado no pudiera trepar por ellas y subir a la cima del torreón donde se encontraba presa, Rapunzel se prometió que jamás volvería a cortarselas. Su larga cabellera de oro le recordaba todos aquellos días y noches que había permanecido atrapada, y las visitas que su principe le había hecho a la luz de la luna.

Pero esa promesa no pudo hacerse realidad y esta vez no había sido su carcelera la que había terminado con su cabello, había sido algo mucho peor. Era una mujer, hija de un matrimonio humilde que había sido condenado a dar a su bebé a una malvada hechicera. Era una princesa, pero al fin y al cabo eso no le daba la inmortalidad de la vida eterna como a otras muchas criaturas que pueblan cuentos, relatos y fábulas. Era una mujer y como tal debería afrontar su enfermedad, esta vez encerrada en otro torreón, las paredes de la fría habitación del hospital.