enfermera

151.- Aquí pasan esas cosas…

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adios

  • ¿Qué le ocurre al señor de la cama contigua? ¿Por qué tose tanto? ¿No pueden darle algo para que se calle? – preguntó el jovencito molesto por los ruidos de su compañero de habitación.
  • Perdona – respondió dulcemente la enfermera. – Se está muriendo. Aquí pasan esas cosas.

(Anécdota prestada)

Sí, nadie, ni familiares ni trabajadores nos acostumbramos a lo que muchas veces pasa en los hospitales: la gente se muere. No estamos preparados, ninguno, aunque sabemos que a todos nos va a llegar la hora antes o después. Esta semana se me murió mi primer paciente. Llevo tiempo trabajando en urgencias, pero la verdad es que ni siquiera de prácticas me tocó pasar el mal trago de hablar con la familia. Es duro, y por eso nos hacemos una coraza. Somos fríos, a veces hasta mecánicos en momentos así. Porque somos humanos, y nos afecta.

143.- El Hombre más Felíz del Mundo.

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felicidad

Ese he sido yo, por un momento: el Hombre más Felíz del Mundo. Felíz por tener compañeros de trabajo capaces de sacrificarse y apiedarse de mi juventud, mis ganas de divertirme y mi vida loca.

Y es que puede parecer una tontería pero hoy una compañera (tengo que decir el nombre y ponerlo en mayúsculas, negrita y cursiva) FLORI, se ha quedado sin salir el día del chupinazo de sanfermín para que el menda pueda disfrutar un poco de uno de los mejores día del año, el 6 de Julio.

Tenía que trabajar el 6 en turno de tarde y luego entrar el 7 en turno de mañana, eso significa salir de urgencias a las diez y pico de la noche y estar presentable antes del encierro en el hospital (mierda, además en el primer encierro se llena todo de periodistas y cámaras). Hacer un día tarde y otro mañana es algo matador, apenas te da tiempo a desconectar, a descansar y a reponerte para volver al tajo. Y no te quiero contar en sanfermines que se trabaja “a destajo”, se multiplican el número de urgencias que vemos y que la gente está de un tocapelotas que no veas. El ogro que habita en mí, del que ya hablé, no tendrá que ir a trabajar el 7 de mañana ya que irá de turno de tarde y podrá así salir, emborracharse, cantar, reirse, bailar y dormir sus correspondientes horas.

Como diría el gran Mauricio Colmenero: Tiri-titi-titiiiiiii!!!!!!

Moraleja: Las enfermeras tienen el corazón enorme (y los enfermeros unas ganas de farra que no veas…)

(¿Qué le debo regalar? ¿Bombones? ¿Una botella de vino? ¿Moscatel Ochoa? ¿Moet Chandon? ¿Un vale a un SPA? Se aceptan sugerencias, el puñao de besos ya se lo he dado esta mañana)