fallen princesses

176.- Princesas Caídas (7 de 7)

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cenicienta

Basado en las fotografías “Fallen Princesses” de Dina Goldstein

Ella bajó corriendo las escaleras del palacio mientras el reloj marcaba las doce de la noche. El zapato de cristal se deslizó de su pie… y se rompió. El príncipe bajó en su búsqueda pero sólo encontró unos trozos de cristal, y a lo lejos, vió como una blanca carroza se convertía en calabaza.

Nadie buscó nunca a Cenicienta, ningún paje real iría de puerta en puerta con el zapato en busca del pie perfecto de la muchacha que había robado el corazón del príncipe. Pero nadie apareció. Y todo el mundo deja de esperar en algún momento de su vida. Su refugio de almas abandonadas era aquella cervecería en la que trataba de olvidar aquella noche tan maravillosa.

171.- Princesas Caídas (6 de 7)

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rapuntzel

Basado en las fotografías “Fallen Princesses” de Dina Goldstein

Cuando la hechicera cortó las largas trenzas de la princesa para que su amado no pudiera trepar por ellas y subir a la cima del torreón donde se encontraba presa, Rapunzel se prometió que jamás volvería a cortarselas. Su larga cabellera de oro le recordaba todos aquellos días y noches que había permanecido atrapada, y las visitas que su principe le había hecho a la luz de la luna.

Pero esa promesa no pudo hacerse realidad y esta vez no había sido su carcelera la que había terminado con su cabello, había sido algo mucho peor. Era una mujer, hija de un matrimonio humilde que había sido condenado a dar a su bebé a una malvada hechicera. Era una princesa, pero al fin y al cabo eso no le daba la inmortalidad de la vida eterna como a otras muchas criaturas que pueblan cuentos, relatos y fábulas. Era una mujer y como tal debería afrontar su enfermedad, esta vez encerrada en otro torreón, las paredes de la fría habitación del hospital.

168.- Princesas Caídas (5 de 7)

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jazmin

Basado en las fotografías “Fallen Princesses” de Dina Goldstein

Hay veces que hay que elegir; no puedes andarte con medias tintas, tienes que elegir entre el blanco y el negro, entre rendirse o luchar, entre vivir y morir. La tierra del Sultán de Ágrabah se había convertido en un lugar peligroso depués de que se decubrira que el tesoro más preciado no se encontraba en la cueva de Alí Babá y sus compinches, si no bajo sus pies en forma de bolsas de petróleo.

Cuando comenzaron los rumores de una guerra cercana, de una invasión para conseguir tan ansiado tesoro hubo quién decidió rendirse y quién decidió luchar. Aladdín, cauto como era él, decidió seguir con su día a día procurando esquivar los problemas pues ya bastante había padecido. Pero la princesa Jasmín decidió agarrar su kalashnikov y dar su vida por lo que ella entendía que era suyo, de su pueblo.

Poco más se supo de ella. Decidió luchar, decidió morir.