hermanas

350.- Felicidades.

Posted on Actualizado enn

¡¡¡Felicidades kukis-moris!!!

Son dos, pero vale por doscientas; no sé que haría sin ellas. Y parece que fué ayer cuando gritaban lo de “Mamáaa!!! Yaaaa!!!”, tenían “gongos” o pegaban las “sapas”. Y cuando escondían las miguillas del pan en la pata hueca de mesa y nos desesperaban con el “Mastica y Traga, Mastica y Traga”, siempre hacían bola. Cuando jugabamos a “Salivitas”, al “Un, Dos, Tres” o nos leíamos los diarios secretos. Recuerdo las tardes de domingo en el brazal, haciendo barro o disfrutando con todos los pingos que había en las eras.

Pero nos hacemos mayores, afortunadamente. Lo mejor, que seguimos estando tan unidos como antes, o incluso más. Que sé que puedo contar con ellas para lo que sea, que son mis principales pilares y dos de las mujeres más importantes de mi vida. Os quiero. El chacho.

215.- Feliz Cumpleaños, Gemelas.

Posted on Actualizado enn

 Hoy hace 25 años que nacieron y desde aquel día llevo colgados dos lastres, mis hermanas. Y no porque pesen mucho y entorpezcan mi camino, si no porque no me hago a la idea de vivir sin ellas. Cierto que de pequeños nos llevábamos fatal, normal cuando dos pequeñas mujeres se alían contra el pobre chacho que había perdido su reinado, y por partida doble. Pero de unos años aquí son mis mejores confidentes, consejeras y amigas. No sé si os lo he dicho alguna vez pero… Os quiero (aunque me llaméis camastrón, carlangasfeliciano, oscarlamosca y demás). Besos Gemelillas.

PD: Tenía la foto de las metidas en el balde en la terraza pero… me la guardo para cuando me saquéis de mis casillas.

gemelas1

gemelas2

gemelas3

gemelas4

gemelas5

gemelas6

114.- Ebring.

Posted on Actualizado enn

ebring

Ebring: dícese de la actividad ludico recreativa de bajar el Ebro con tu padre en un barco. Dícese también de la competición por estar ebrio, pero no es el caso, la foto lo deja bien claro.

Recordando la bajada que hace años hicimos mi padre y yo por el Ebro a su paso por nuestro pueblo, y como mis hermanas ya son unas expertas después del rafting que hicieron en semana santa, toda la familia nos animamos al Ebring. Ellas en la barca, con el capitán mayor de la fragata dispuestas a vivir una aventura por los “rápidos”, y mi madre y yo como apoyo logístico fotográfico desde la orilla.  Ellas también remaron, dan fé de ello las ampollas que les salieron en las manos. Son especialistas en hacer girar la barca, y con mayor o menor gracia.

Jornada sin incidentes, y afortunadamente sin raneroterapia.