homosexualidad

390.- El Tejado de Zinc Caliente.

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Hoy ha muerto una de las actrices que más me gustan: Elizabeth Taylor, la diva de los ojos violeta. Una de las pocas grandes que quedan de ese Hollywood dorado que estuvieron en lo más alto. Y a veces en lo más bajo.

El título de la obra de teatro y posteriormente de la película era “La Gata sobre el Tejado de Zinc Caliente”. La censura franquista eliminó esta última palabra; ellos pensaban que caliente estaba la gata cuando en realidad era el metal. Por eso Liz Taylor saltaba, gritaba y se retorcía de esa manera. ¿Cómo no lo iba a hacer?

Ella, la gata, es una mujer ardiente, sensual y sexual a partes iguales deseosa de quedarse embarazada de un hombre que la excita con su sola presencia. O mejor dicho, la excitaba por Paul Newman ha perdido a un “muy buen amigo” y se ha dado a una fase de autodestrucción en la que el alcohol es su única compañía. Su mujer le repugna, se culpa de todo lo ocurrido y se niega a “tocar” a su mujer.

Y ahí es donde la censura no pudo recortar mucho. Ahí es donde uno, por mucho que trataran de maquillar, se da cuenta de la verdadera relación entre el matrimonio y de los auténticos demonios de la relación. Ella le dice que se siente como una gata sobre un tejado de zinc calentado por el sol. El no puede más que responder que haga pues como los gatos, que salte de un tejado a otro.

No es cuestión de destripar la película, no se trata de eso. Aunque si realmente quieren disfrutar de la historia vean (o lean) la obra de teatro. Ahí se llaman a las cosas por su nombre.

 

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305.- El Pollo de Evo Morales.

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Referido a los alimentoa transgénicos:

“El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres.”

Evo MoralesPresidente de Bolivia.

(¿Cuando comen pollo… o cuando comen POLLA?)

299.- Semana… ¿Santa?

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Mi interés actual por el cristianismo y el catolicismo es nulo. Siempre he creído que la religión se basa en creer sin poner en duda, en tener Fé. Creerse a pie juntillas una historia relatada en un libro que se escribió cientos de años después de que sucediera. Empezando por ahí no hay sustento para que me crea la separación de las aguas, la concepción por María por obra y gracia de una palomica o la desaparición del cuerpo en el sepulcro. Puede que los hechos ocurrieran, pero no dudo de que hay mucho de literatura en ello.

Y si la institución representante de esa religión es la iglesia que tenemos hoy en día, pues apaga y vámonos. Una iglesia corrupta, machista, retrógrada y criminal como hace 400 años. Una iglesia a la que le cuesta años pedir perdón y condenar el fascismo y el holocausto puesto que estaban en primera linea de guerra con el señor Ratzinger militando en las Juventudes Hitlerianas. Una iglesia que fusil en mano se llevaba a mis abuelos rojos de paseo en caminones hace no tantos años. Una iglesia que no vacila en condenar la homosexualidad y el aborto, pero que hace oídos sordos a los cientos de casos comprobados de curas pederastas que abusan de niños y niñas, cuanto más débiles, mejor. Una iglesia para la que la mujer debe cumplir el mero papel de madre reproductora y jamás llegará a iglualar al hombre en cuanto a responsabilidad y derechos. Una iglesia que lejos de ayudar al tercer mundo sostiene que el uso del preservativo favorece el aumento del problema del Sida cuando 23 millones de los 33 infectados se encuentran en el continente africano.

Una iglesia alejada del mundo real en el que vivimos y que ella sola se esá cavando su propia tumba.

267.- El Graduado y La Mujer Desesperada.

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Me encanta la serie de las marujas americanas. Tienen (o intentan tener) una vida perfecta, limpia y ordenada en la que lo más importante es lo que ocurre de puertas para afuera dando igual lo que pase dentro, en el propio hogar. La imagen pública por encima de todo, siendo lo que se aparenta mucho más importante que lo que se es.

Pero si hay algo que realmente me gusta es descubrir a más de una mujer desesperada, sin cadáveres escondidos bajo la piscina del jardín pero con terribles secretos que ocultar. No puedo reprimirme una sonrisa al leer que han descubierto a la esposa del primer ministro de Irlanda del Norte, la señora Robinson con las manos en la masa. La realidad supera la ficción, en este caso de la película “El Graduado”.

Ella tan pura, tan ordenada, tan católica, tan conservadora… resulta ser una puta más, señora, como usted y como yo. Y así se le ha pillado una relación extramatrimonial (adulterio!!! excomunión!!!) con un jovenzuelo 39 años menor. Al chico se le murió el padre, un amigo de la susodicha, y ella le consoló, le ayudó con sus influencias a que montara un negocio y acabó montándoselo a él. Mira nena, fóllate a quien quieras, pero sé consecuente.

Ahora el chavalín va a salir en una portada de una revista para gays de los que la adúltera echaba por su pecadora boca sapos y culebras: “No puedo pensar en nada más nauseabundo que el abuso de menores, es comparable al acto de la homosexualidad”. Que se joda, por hipócrita.