navidad

374.- Wikileads: Navidad = Compras.

Posted on Actualizado enn

Wikileads es casi casi mi nuevo héroe, pero ese no es tema de hoy. Eso sí, tengo una especie de primicia que estoy seguro de que la mayoría desconoce y me gustaría contarla. Luego, que cada uno saque las conclusiones que tenga que sacar.

Tarde de navidad, primer domingo de año y vísperas de reyes; eso significa “centros comerciales abiertos”. Y aprovechando que uno de los regalos que tenía que comprar sólo estaba en “El Corte Inglés” allí que me presento. El panorama se lo pueden imaginar: gente comprando, gente comprando, gente comprando… Y unas pobres dependientas que no pueden ni con su cuerpo. Normal, vaya ritmo de trabajo, yo no aguanto ni una tarde. Y por si fuera poco aguantar las ordas de compradores… ¿qué mejor que poner por el hilo musical villancicos a todo volumen? ¿Qué más relajante de niños con panderetas y cascabeles sonando una y otra vez?

Pasadas las 8 de la tarde suena a volumen máximo la “Oda a la Alegría”, la novena sinfonía de Beethoven. Uy… esto no es un villancico. Cinco minutos más tarde vuelve a sonar. Hablando con la persona que nos está atendiendo le digo que menuda tortura aguantar esta música todo el día. Ella, resignada e inocente, me dice que no puedo imaginarme qué significa que esa canción.

Resulta que ponen esa canción (el Himno a la Alegría) para “informar” a sus trabajadores de que ya han cubierto las previsiones de venta que tienen marcadas para ese día. En ese momento los vendedores se relajarán, se supone. Eran las 8 y media de la tarde, ¿se imaginan la presión que deben tener hasta que escuchen la melodía-contraseña? Una auténtica espada de Damocles.

Nota Mental: No pisar El Corte Inglés.

373.- ¿Espíritu Navideño?

Posted on Actualizado enn

Sé que llevo varios días sin escribir, ya sabéis que esto va a rachas. Han pasado cosas, sí, pero digamos que no he tenido mucho tiempo para escribirlas. O mejor aún, que he tenido tiempo pero no ganas.

Bajé a Madrid unos días con Sara a redescubrirlo, siempre hay cosas por ver (la foto es de allí). Luego, nos metimos de lleno en la campaña navideña, cosa que cada vez soporto menos. Será que al no estar en casa y saltarme el ritual de hacer los mazapanes, poner el árbol, el belén… pues como que el cuerpo no se me acostumbra y me las encuentro de golpe.

El día de nochebuena me llegó un mensajillo de esos navideños. Como había perdido el móvil, no sabía quién era el remitente. “Muchas gracias por el mensaje, yo también te deseo lo mismo pero… ¿quién eres? ¿El Espíritu de la Navidad?” No obtuve respuesta. Si quien lo mandó lee el blog, que se descubra (por favor). Hablando de esos típicos mensajes, sólo envié uno, el que realmente sentía.

El año termina dando muestras de la crisis: cerrando una de las mejores cadenas de televisión CNN+ para emitir en ese mismo dial un 24 horas del reality Gran Hermano. No hubo ni un triste fundido a negro de despedida. No les dió vergüenza meter un bucle infinito con la sintonía del… ¿concurso? No esperaron ni a que se enfriara el cadáver. Creo que eso lo dice todo.

Por cierto, vayan al cine a ver “Balada Triste de Trompeta”. O símplemente, vayan al cine.

370.- Las Aguas… ¿a su Cauce?

Posted on Actualizado enn

Inspirar. Espirar. Soy una pluma. Soy un junco. Soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie, que cantaba el Dúo Dinámico. Ya. Ya me voy calmando. El enanito gruñón comienza a desaparecer. Shhh… Parece que el ogro que habita en mí se está durmiendo…

Nada. Que un día malo lo tiene cualquiera y ayer, como si del cuento de Dickens se tratara, tuve mi primer capítulo de “Canción de Navidad”. Ese donde se aparecen los espíritus de las navidades pasadas y las futuras y hasta el fantasma de Gosht para juguetear con la arcilla si le dejo. Me dan rabia esas historias inconclusas que de pronto vuelven a tu vida como esa puerta que creías cerrada y una corriente de aire vuelve a abrirla de golpe, de par en par, levantandote del susto las alas del corazón. Esto de las “alas del corazón” nunca lo he entendido bien pero cuando lo dice mi madre me parece tan visual…

Vendavales provocados por la ya tradicional Espiral de Autodestrucción: hoy tenemos Cena de navidad de Urgencias y la voy a coger con muchas ganas. Eso, unido al “frente frío”, pueden convertir la espiral en un auténtico tornado y quién sabe, quizás mañana Totó y yo no nos despertemos en Kansas. ¿Alguien tiene unos zapatos rojos del 40 para dejarme? Por si acaso…