pobre de mi

330.- Pobre de Mí.

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 Pobre de Mí. Pobre de Mí. Vaya paliza que le he dado al cuerpo estos días. Salir, beber… el rollo de siempre. Sí… ¡¡los cojones!! Que me he cascao 5 días trabajando. Pero el resultado ha merecido la pena.

Visitas, bailes fiesteros y canciones pegadizas. Kalimotxo, patxaran, ginebra, mojito… Confit de Pato. Cuarenta grados, sudores, olores, calores y calentones. Vueltas al ruedo y vueltas a la cabeza. Abrazos. Apariciones por sorpresa. Encuentros y desencuentros. Alegrías y decepciones. Cortar la oreja, el rabo… Salir por la puerta grande o terminar en la enfermería.

Ay… ¡Pobre de Mí!

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155.- Retales Sanfermineros (4)

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Faltan 4 días…

El Pobre de Mí

pobredemi

El Pobre de Mí es en teoría el acto con el que, 206 horas después de haberse iniciado las fiestas, terminan los Sanfermines. Viene a ser el antitxupinazo: las doce de la noche en lugar del caluroso mediodía del 6 de julio, velas en vez de txampan, las lagrimas sustituyen a la euforia, no hay guiris, sólo quedan los de casa y no todos… Lo único común es el escenario: la Plaza Consistorial. La gente está triste porque todo se acaba y vuelve la rutina, pero también está deseando que se acabe porque no puede más. En realidad el Pobre de mí es la culminación de todo un día de despedidas: la retirada del vallado del encierro, la despedida de los gigantes, la última corrida y salida de las peñas…

La gente se junta y va cantando el “pobre de mí, pobre de mi, que se han acabado las fiestas de San Fermín”, la canción de despedida, y entre medio todo el muestrario de canciones sanfermineras. Luego a dejar el pañuelo y la vela en la iglesia de San Lorenzo, donde descansa el santo el resto del año. Ya falta menos. Pero todo el mundo sabe que eso es mentira, falta muchísimo y la escalera o cuenta atrás ni siquiera ha empezado.

pañolada

Y ya está, se acabó, aunque no para todos: mucha gente se niega a lo inevitable y sigue de copas toda la noche y el amanecer le pilla todavía de blanco y rojo. Entonces toca correr el encierro del 15 de julio, el encierro de la villavesa.

(Vaya, si escribir este retal me ha dado hasta penilla. Menos mal que aún nos quedan todas las fiestas…)