recuerdo

391.- No Me Acuerdo.

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Los viernes, en el programa La Ventana de la Cadena Ser, Gemma Nierga y Juan José Millás juegan con los oyentes. Ellos proponen un comienzo de frase con el que deben escribir un micro-relato. Luego ellos leen una selección en antena. En cuanto escucho la frase que lanzan  no puedo por más que tratar de inventar una pequeña historia; concentrar toda la esencia en un minúsculo relato.

El principio debe ser “Me Acuerdo”. Semana tras semana la nostalgia se apodera de esos textos, tiñendo en sepia ese ratito de la tarde. Se acuerdan de cuando jugaban en el patio de la casa de su abuela, de cómo olía la cocina cuando su padre hacía pan en casa, del plumier que los Reyes Magos le regalaron tres años consecutivos…

Miles de recuerdos se cruzaron el mi cabeza. Pero… ¿y los no-recuerdos? ¿Cuándo se esfuman de nuestro subconsciente esos olores, imágenes, hitorias que un día tratas de buscar y ya no están? Esos, precisamente, son muchas veces más interesantes que los recuerdos. Así que decidí contradecir a los conductores del espacio y les envié el siguiente micro-relato:

<<No me acuerdo de cuál fue nuestro último beso. Y no sabes lo que me jode.>>

Nota Mental: Buscar en el Baúl de los Recuerdos.

378.- Veinti-Todos.

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Y un día, casi sin darte cuenta, te despiertas sólo en tu piso pero con un año más. Veintitodos, veintinueve. Ya no habrá más “veinti”, la próxima cifra empezará por tres. Y empiezan a llegarte mensajes, felicitaciones, llamadas… y sin querer (porque hacerlo te da miedo) empiezas a hacer balance.

Te acuerdas de todas esas personas que en distintos momentos han ido entrando en tu vida y se han colado en ese particular ranking de personas que son importantes para tí, y que sabes que si a día de hoy te faltaran, tú serías menos tú. Te acuerdas también de todas esas personas que han ido cayendo de esa lista de amigos.

Te acuerdas de todas las personas que no te van a felicitar porque ya no están. Personas que lo han sido todo para tí pero que un día, sin previo aviso ni despedida, hacen cierta la frase “Ley de Vida”. Personas que han marcado tu carácter, tus valores, tu historia personal… Y entonces te das cuenta de que sí te estás haciendo mayor, y de que es eso realmente lo que te pesa.

Pero haces balance y ves que la vida sigue y que queda mucho por recorrer. Y que tienes muchas personas a tu alrededor que te van a acompañar gustosamente por ese camino. Y te ves un poco menos solo. Y eso te da fuerza, valor y energía para tirar al menos otros 29 años más.

Gracias a todos por estar ahí.

Nota Mental: Pensar ideas para la próxima fiesta.

236.- Olvídate de Mí.

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olvidate de mi

Hace unos meses encontré una noticia curiosa, de esas que te sorprenden porque te hacen pensar en un futuro no muy lejano: “Científicos estadounidenses trabajan con un fármaco experimental que borra los recuerdos”. La guardé, como suelo hacer con las cosas a las que pienso que luego puedo exprimirlas y sacarles todo el jugo. (Para leerla pinchar aquí).

Pensé que no sabía si esa pastilla sería la hostia de buena, o la perdición del ser humano. ¿Qué somos sin recuerdos? Pero por otra parte, ¿quién no quisiera borrar historias pasadas, malos momentos y sobre todo amores fallidos de esos que te destrozan el corazón?

El viernes pasado me compré el dvd de una película “Olvídate de mí”. Lo sé, un capricho, pero hacía un año de blog y… cualquier excusa es buena. Por la noche la vi, expectante, nervioso, a ratos perdido, emocionado, feliz… No puedo contar nada de la película, sólo decir que se trata de una nueva joyita dentro de mi filmoteca particular y que, a tenor de las veces que la veré, unos eurillos muy bien invertidos.

(Si alguien tenéis pensado verla unos consejos: es rara hasta que se le pilla el hilo, darle una oportunidad, y cuanto más vírgenes lleguéis, cuanto menos sepáis… mejor).

187.- Mudanza.

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Llevo 9 años “viviendo” en Pamplona, y me acabo de mudar a mi séptimo piso. Uno debería estar acostumbrado a ello pero cada vez te da más pereza, sobre todo cuando no te mudas porque tú lo hayas decidido. En este piso en el que he estado dos años he vivido, reido, llorado, bailado, cantado, dormido, follado, amado, odiado… y hasta hecho el amor. Muchas han sido las visitas que en este tiempo se han acercado, cosa que siempre se agradecen. Uno ya tenía su rinconcito con sus recuerdos y ahora ha tocado quitar todo y hacer el traslado.

habitación

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La verdad es que da pena cuando empiezas a despegar poster, fotos, vinilos, postales, recortes de periódico… Comienzas a guardar en cajas todo lo que tienes, porque todo te vale. Encuentras cosas que creías perdidas, encuentras cosas que te emocionan… Haces balance y decides mirar hacia el futuro. Mi nuevo piso es más pequeño pero mucho más bonito. Hemos ganado una terraza con techo que va a ser la delicia de los grandes desayunos con periódico a la sombra, y de las tardecitas de cervecita al sol. Ahora hay que empezar a decorarlo y darle el toque propio que le falta. El antigua se quedó amplio, vacío, blanco… Sólo espero no tener muchas más mudanzas. Al menos por un tiempo.

(En el nuevo piso no hay todavía internet, de ahí que ande un poco descolgao).

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