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399.- ¿El Fin del Mundo?

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La última noticia de la princesa del pueblo me ha dejado ojiplático, aunque por otro lado tampoco me extraña nada: Belén Esteban tendrá su propio programa de televisión. Me alegro. ¿Por qué ella no puede tener su  programa como otros tantos profesionales? Iñaki Gabilondo, por ejemplo. Ah, no, que le quitaron el programa para poner un canal de 24 horas de Gran Hermano...

Según Vasile, el mandamás de TeleCirco, esta mujer se merece su propio programa porque es la precursora del Movimiento 15-M. Representa al desahogo de la gente, a la mujer que protesta, inconformista, que puede estar indignada de forma pacífica y pronunciarse de forma enérgica. “¿¿M’entiendesss??” Pensaba que se lo darían por su nivel cultural, su amplio currículo, léxico fluido, su empatía con el público o porque cada vez que abre la boca un enorme rebaño se siente frente a la televisión a idolatrarla.

Googleen “Belén Esteban” y obtendrán 1.500.000 resultados. Háganlo ahora con “Hermanos Lumiere” y el resultado será 440.000, menos de la tercera parte. Ustedes aún no se han dado cuenta pero ha empezado el fin del mundo.

Nota Mental: ¿Me daría tiempo a construir un bunker?

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389.- Carroñeros.

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Son animales que se alimentan de cadáveres. Les da igual el tiempo que lleven muertos, todo vale con tal de llevarse algo a la boca. Y hay veces que cuando pongo la televisión no puedo por más que imaginarme a un montón de buitres atacando al animal moribundo o a un grupo de hienas peleándose por el mejor mordisco de carne corrompida. Y eso me da mucho asco.

Hay gente que parece que ha nacido para ser carroñero y carnaza a partes iguales, atacan y son atacados, se alimentan y dan de comer a otros de su misma especie. En esto Telecinco se lleva la palma. Las sillas que deberían ocupar periodistas son ocupadas por sagas de familias cuyos lazos se entrecruzan entre polvos y pleitos. Mohedanos, Matamoros, exGrandes Hermanos, Sandovales… Todo vale. Cualquier pequeño resto de carne que aún quede en el cadaver será peleado a muerte por los animales.

Luego están los que deciden ser, motu propio, la carroña con la que alimentarlos y se venden por un cheque a portador. Anónimos capaces de dejarse morder y rebuscar en sus entrañas contando sus intimidades y miserias personales. ¿Por qué lo hacen? Unos porque son engañados, muchos por tener su minuto de fama, otros por la necesidad de dinero. Es la prostitución televisiva aunque permítanme, veo más noble, limpio y menos dañino el sexo por dinero.

Y por último, y quien más me repugna, está el lobo con piel de cordero. La misma hiena de antes pero disfrazada de profesional de televisión que un día pasó de ser periodista a comerciante de morbo con tintes de policía judicial. Y para muestra vean este video donde la ética (y no sólo periodística) brilla por su ausencia. Vomitivo.

VIDEO

Nota Mental: No perder un minuto con estos animales. Que todo se pega.

316.- Que nos den.

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Que nos den. Eso han debido de pensar los futboleros de los que no lo somos: que se jodan, que les den.

Y es que falta menos que nada para que pandillas de gallitos llenos de dinero corran (o hagan que corran) detrás de un balón en el próximo mundial de Sudáfrica. Falta menos para que legiones de orcos con dos dedos de frente y altos niveles de alcohol en sangre berreen y se partan la cara por sus chicos, colores y banderas. Falta menos para que los  resultados de las selecciones copen tertulias y titulares. Falta menos para que la cadena SER emita 2.000 horas de futbol, Cuatro el 40% de su emisión o Telecinco reparta su parrilla entre Jorge Javier Vázquez, la Pantoja y los chicos de “la roja”. Y el resto de medios, más de lo mismo.

Tócate los cojones. Ya veréis: adiós paro, adiós corrupción, ni rastro de la crisis, ni de rifi-rafes entre diputados, catástrofes o avances contra el cáncer… Nada, salvo “fúbol”. Pues me niego. Iba a estar yo un mes entero poniendo tres o cuatro películas de Marisol al día, o dos mil horas de canciones de ABBA y Raffaella Carrá en la radio, o el ciclo completo de películas pastelonas (Dirty Dancing, Ghost, Prety Woman…) y la colección de Clásicos Disney.

Y entonces iba a decir yo: que les den.